Hechos 4
Queridos jóvenes y amigos,
Hemos hablado antes de la restauración de Pedro, como el podía acusar los lideres del
pueblo de Israel de haber negado el justo y santo Jesús. Se ve en el capitulo cuatro de
Hechos que Pedro y Juan estaban sin temor ante estos hombres de poder. Entonces
viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo,
se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús. Cuando veo en mi
corazón una cobardía para confesar al Señor, me doy cuenta que es por falta de
estar con Jesús. No es tanto el estudio de la palabra (aunque esto es muy
importante y provechoso) sino el andar en el gozo de comunión con el Señor Jesús que
hace nuestros corazones rebosar para compartir con los demás.
El verso 12 es muy importante por nosotros hoy en día Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos
ser salvos. Aquí en los Estados Unidos hoy en día hay mucho hablar de
tolerancia y como debemos reconocer que hay en el mundo mas que un billón de
Musulmanes, un billón de Hindú, y un billón de seguidores de Buda. Según el hombre,
cada uno tiene su derecho de adorar a Dios en la manera que le agrada. Pero nada de esto
cambia la verdad del versículo 12 de nuestro capitulo en NINGUN otro hay
salvación. El hombre NO tiene derecho de venir a Dios en la manera que él quiere.
No hay otro nombre menos el nombre de Jesús para nuestra salvación o por los billones
que siguen un profeta falsa como el profeta de los Musulmanes.
Una cosa mas quiero decir de este capitulo, verso 23 Y puestos en libertad,
vinieron a los suyos. ¿Quiénes eran los suyos? Eran sus hermanos en
Cristo, los que también amaban al Señor y caminaban en su verdad. O joven, ¿A dónde
vas cuando tienes libertad? ¿Te gusta estar con los que aman al Señor? ¿O prefieres la
compañía del mundo que desconoce el que se dio a sí mismo por nosotros? Es cierto que
muchas veces tenemos obligaciones que no nos da libertad. Pero, ¿Dónde esta nuestro
corazón? ¿Estamos planeando nuestra vida en manera que va a impedir que estemos con
los nuestros? ¡Que el Señor nos ayude de meditar bien ante él nuestra
manera de vivir, y de valorar bien las cosas que son importantes en este mundo para
agradar a nuestro Señor!
Su hermano en Cristo, Felipe Fournier |